¿Quién me entiende? Ahora que estoy en un cuarto privado de una pensión, en una bonita zona de Buenos Aires, extraño el hostel donde hice amigos temporarios, con los que uno cruza palabras y hasta mail pero jamás vuelve a verlos en la vida. Pero me explico, la pensión no es lo que se creen, quizás la única ventaja es que puedo acostarme como me venga en ganas a la hora que me de la gana, lo demás deja mucho que desear, pero ojo, en comparación con el sitio que mal me recomendaron y al que acudí primeramente (no habló del hostel) esto es un paraiso. Les cuento: fui a donde un señor amigo que conocí en noviembre pasado y este hizo un par de llamadas y le pidió a una amiga suya que me consiguiera algo donde poder quedarme temporalmente hasta que se concrete lo de la mudanza definitiva al apartamento que he alquilado. Dicha señora me recomendó irme a Constitución, e hizo la salvedad de que era un hotel bonito en un lugar feo. Cuando llego emocionado, por tal recomendación, noto que la señora exageró con lo de bonito y quedo corta con lo de feo. Así pues, me encontraba yo en la cuadra más grande de Buenos Aires llena de travestis y prostitutas, eso sí, reconozco que me consideré querido, "todas" me silvaban y lanzaban besos y me convidaban a acceder a su posada, pero ninguna tenía el minimo de belleza necesario para yo fijar la mirada. Con mis dos grandes maletas tomé nuevamente un taxi y me fui a donde ya les he contado.
Paseo por Recoleta
La vez pasada que vine con mi querida madre a Buenos Aires, por razones de tiempo, no visitamos la zona de Recoleta, hermoso barrio lleno de historia y arte. Esta vez, motivado más por las ganas de salir de mi pensión, estrené el subte y luego de hacer una parada pequeña por la embajada venezolana, me fui a recoleta para apreciar el famoso cementerio donde está enterrada la muy recordada Evita Perón, pero lo que más me gustó, de este sector de la ciudad capital de Argentina, fue el muy bien dotado Museo de Bellas Artes, donde por primera vez logré ver cuadros de Monet, Van Gogh, Degas, Kandiski, Goya y hasta Soto (dosis venezolana de arte que te llena de orgullo). Con esta visita no podía separar de mi mente los buenos momentos de las clases de Carlos Sosa, en donde aprendí, indudablemente, a apreciar más el arte.
Buena dosis familiar
Anoche compartí con una linda familia de Buenos Aires, amigos de mi tía Libertad y ahora míos, una rica cena (esas con entrada, plato principal y hasta postre), pero lo que más me ha gustado ha sido la muy entretenida conversación que tuve con todos los integrantes de la mencionada familia (Bouvier). Venezuela, política, deportes, educación, destinos turisticos, la familia, etc..., fueron parte de la temática. Bien que me hacía falta una noche como la de ayer, me ha llenado de ganas, esas que me faltaban tanto apenas llegué.
Paseo por Recoleta
La vez pasada que vine con mi querida madre a Buenos Aires, por razones de tiempo, no visitamos la zona de Recoleta, hermoso barrio lleno de historia y arte. Esta vez, motivado más por las ganas de salir de mi pensión, estrené el subte y luego de hacer una parada pequeña por la embajada venezolana, me fui a recoleta para apreciar el famoso cementerio donde está enterrada la muy recordada Evita Perón, pero lo que más me gustó, de este sector de la ciudad capital de Argentina, fue el muy bien dotado Museo de Bellas Artes, donde por primera vez logré ver cuadros de Monet, Van Gogh, Degas, Kandiski, Goya y hasta Soto (dosis venezolana de arte que te llena de orgullo). Con esta visita no podía separar de mi mente los buenos momentos de las clases de Carlos Sosa, en donde aprendí, indudablemente, a apreciar más el arte.
Buena dosis familiar
Anoche compartí con una linda familia de Buenos Aires, amigos de mi tía Libertad y ahora míos, una rica cena (esas con entrada, plato principal y hasta postre), pero lo que más me ha gustado ha sido la muy entretenida conversación que tuve con todos los integrantes de la mencionada familia (Bouvier). Venezuela, política, deportes, educación, destinos turisticos, la familia, etc..., fueron parte de la temática. Bien que me hacía falta una noche como la de ayer, me ha llenado de ganas, esas que me faltaban tanto apenas llegué.
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